Turismo sostenible con raíz local

El evento en Colonia Caroya marcó un hito para el turismo regional al sumar herramientas concretas de medición ambiental. La experiencia combinó tradición, cultura y acción climática.

El pasado 9 de marzo, en el encantador escenario de la Bodega Di Candi se celebró una nueva edición de la pre Pisada de la Uva, una de las fiestas vitivinícolas más queridas de Colonia Caroya. Pero este año tuvo un condimento especial: fue el primer evento turístico de la región en medir su huella de carbono.

La propuesta fue organizada por Dejate Llevar, Wipuu y Docta Carbón, con un enfoque innovador: sumar conciencia ambiental real y medible a una experiencia turística tradicional. Bajo la premisa de que “lo que no se mide, no se puede mejorar”, se calculó el impacto ambiental del evento, abriendo el camino hacia un modelo de turismo más responsable y regenerativo.

¿Qué se midió?

Durante las 6 horas de duración del evento, que contó con visitantes de distintos puntos de la provincia, se registró una huella total de 47,73 kg de CO₂ equivalente, lo que significa una emisión promedio de 3,67 kg CO₂e por persona.

Desglose de emisiones:

  • Transporte: 25,28 kg CO₂e
  • Consumo de comida con packaging: 18,00 kg CO₂e
  • Residuos generados: 3,25 kg CO₂e
  • Envases descartables: 1,20 kg CO₂e

Para ponerlo en perspectiva: cada participante generó una huella similar a conducir 25 km en auto, tomar 25 duchas calientes o mantener una lámpara LED encendida durante 360 horas.

De la medición a la acción

Lo más valioso del informe no fue solo el dato en sí, sino la posibilidad de transformar la experiencia en una herramienta educativa. Durante el evento se propusieron acciones simples y concretas que pueden reducir significativamente las emisiones, como:

  • Usar transporte compartido (ahorra hasta 3 kg CO₂e por persona)
  • Evitar envases descartables
  • Priorizar alimentos locales y sin packaging
  • Separar y reciclar residuos

Este tipo de prácticas no solo reducen el impacto ambiental, sino que enriquecen la experiencia del visitante, conectándolo con la identidad y el cuidado del lugar.

Una experiencia que deja huella… positiva

Cada huella que medimos es un paso que damos hacia un turismo que celebra, cuida y regenera la vida en el planeta”, afirmaron desde Wipuu y Docta Carbón. Esta alianza entre emprendimientos locales demuestra que el turismo sostenible no es una utopía, sino un camino posible y replicable.

“En Wipuu creemos que lo que no se mide, no se puede mejorar. Por eso, este año decidimos comenzar por lo más importante: conocer el impacto real de nuestras experiencias. El primer paso fue medir nuestra huella de carbono, con el objetivo claro de cerrar el 2025 habiéndola reducido en al menos un 30%”,
Marcela Gómez, cofundadora de Wipuu.

La Pisada de la Uva 2025 se convierte así en un modelo inspirador para futuros eventos turísticos y culturales. Una experiencia que honra las raíces locales, pero con la vista puesta en el futuro del planeta.

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